(photo by María Serrano)
Un clásico ineludible, sin duda.
Veamos, un Dry Martini, esto es un cocktail con toda la historia del mundo, desde las historias sobre su origen, su presencia en los libros antiguos de coctelería con diversas recetas con muy diferentes cantidades, variantes con mucho, poco y muy poco vermouth.
Luego está la historia de James Bond, desde las novelas de Fleming pidiendo el Dry Martini agitado; la anécdota de Winston Churchill, que al parecer lo pedía totalmente libre de vermouth; la larga disputa entre la aceituna o la piel de limón… en fin, lo que se dice un clásico.
A mí, personalmente, me gusta que el aroma del vermouth esté presente, digamos que más o menos usaremos un ratio de 4 a 1.
